La muerte… puede que sea eso que llamamos Dios

Cuando la muerte llega no pide permiso, llega y se lo lleva, le destruye en un momento. De la misma manera, ¿puede soltar por completo el odio, la envidia, el orgullo de la posesión, el apego a una creencia, las opiniones, las ideas, su particular forma de pensar? ¿Puede soltar todo esto en un instante? No existe un «cómo soltarlo», porque eso sería otra forma de continuidad. Soltar una opinión, una creencia, un apego o la envidia es morir; morir cada día, cada momento. Si terminan con toda ambición a cada momento, entonces experimentarán ese estado extraordinario de no ser nada, llegarán al abismo de un movimiento eterno, por así decirlo, se moverán por el filo del abismo, lo cual es muerte. Quiero saber todo acerca de la muerte, porque puede que la muerte sea la realidad, puede que sea eso que llamamos Dios, esa cosa tan extraordinaria que vive y se mueve, y aun así no tiene principio ni fin. – Krishnamurti, Obras completas, tomo XI