En 1935 Krishnamurti realizó un extenso viaje por Latinoamérica, visitando los siguientes países: Brasil, Uruguay, Argentina, Chile y México. Fue la gira más larga y extenuante realizada por Krishnamurti durante ocho meses. Inició su viaje en marzo de 1935, ofreciendo un total de 25 charlas ( 7 en Brasil, 4 en Uruguay, 6 en Argentina, 4 en Chile y 4 en México). La primera conferencia fue en Brasil el 13 de abril de 1935 y la última en México, el 3 de noviembre de 1935.

Durante su estancia en Brasil, pronunció varias conferencias durante los meses de abril y mayo. Los diarios de la época se hicieron eco de su visita y realizaron diversas publicaciones con información sobre sus actividades. En Uruguay, Krishnamurti ofreció conferencias en el teatro de la Ópera y en la Universidad de Montevideo durante el mes de junio y principios de julio. Los días 13, 15 y 19 de julio, las conferencias fueron en Buenos Aires, Argentina, en el teatro Coliseo, con gran afluencia de público. La última conferencia en esta ciudad se produjo el 22 de julio, viajando posteriormente a la ciudad de Rosario y de allí a Mendoza, donde igualmente pronunció conferencias en salas repletas de asistentes. Desde Mendoza, Krishnamurti se desplazó a Santiago de Chile en un vuelo cruzando los Andes. En el libro de Mary Lutyens «Los años de plenitud» se indica al respecto:

«El punto relevante de aquellos meses fue para K el cruce de los Andes en un avión Douglas bimotor, un vuelo de una hora y veinte minutos que, según le habían dicho, era el más peligroso del mundo. Algunas personas le habían suplicado que no se arriesgara en este vuelo, pero él disfrutaba de su independencia, y más tarde no sintió que hubiera existido «el más mínimo peligro, aunque, desde luego, si alguna cosa le hubiera sucedido a la máquina en medio de los Andes, entonces adiós». »

En el mes de septiembre, Krishnamurti pronunció conferencias en Chile, en Santiago y Valparaíso, generando también una gran expectativa. Finalmente, el último país donde pronunció sus charlas fue México, donde lo hizo durante los meses de octubre y noviembre.

Durante este tiempo, la prensa de todos estos países escribió numerosos artículos en torno a la figura de Krishnamurti y sus conferencias Tanto a favor como en contra, la expectación que se generó durante esta gira fue muy importante. Hubo un gran revuelo y polémica en todos los países, ya que sectores de la población como el clero se manifestaban en contra de su presencia. Se llegaron a producir algunos incidentes, donde debían intervenir las fuerzas policiales o incluso algunos asistentes llegaron a acudir con bombas de gases lacrimógenos para intentar desbaratar una charla.

En las conferencias que Krishnamurti pronunció, abordó los temas esenciales de sus enseñanzas, como los referidos al sufrimiento, al conflicto, al caos en el mundo, etc. y contestó las diversas preguntas que le realizaban. Mostraba la importancia del saber escuchar, de no hacerlo con prejuicios ni con la carga de los conocimientos acumulados. Indicaba que él no pertenecía a ninguna institución ni movimiento religioso. No era un teósofo ni un maestro espiritual ni ofrecía ningún método o creencia.

Pregunta: ¿Cuál es la mejor manera de que podamos ayudar a la humanidad a comprender y vivir sus enseñanzas?

KRISHNAMURTI: Es muy simple: viviéndolas ustedes mismos. ¿Qué es lo que estoy enseñando? No les estoy dando un nuevo sistema o un nuevo conjunto de creencias; les digo que miren la causa que ha creado esta explotación, la falta de amor, las continuas guerras, el odio, las distinciones de clase, la división del hombre contra el hombre La causa es, fundamentalmente, el deseo que cada uno tiene de protegerse a sí mismo mediante las adquisiciones, mediante el poder. Todos deseamos ayudar al mundo, pero jamás comenzamos con nosotros mismos. Queremos reformar el mundo, pero el cambio fundamental debe ocurrir primeramente en nosotros mismos. Así que comience a liberar la mente y el corazón, de este sentimiento posesivo. Esto requiere, no mero renunciamiento, sino discernimiento, inteligencia.

Río de Janeiro, Brasil, 17 de abril de 1935

Obras Completas, Tomo II (1934-1935)